Dado por Abraham Hermosilla
Cuando el rey Saúl vino ante Samuel, el ruido de los animales de los amalecitas que había perdonado delató su desobediencia a la instrucción de Dios. Del mismo modo, el pecado oculto siempre hace ruido.
Cuando el rey Saúl vino ante Samuel, el ruido de los animales de los amalecitas que había perdonado delató su desobediencia a la instrucción de Dios. Del mismo modo, el pecado oculto siempre hace ruido.