¿Qué sucede con una persona que después de contar el costo, decide que el camino es demasiado difícil para seguirlo y no se bautiza? ¿Qué sucede con esta persona después de su muerte? ¿Está condenada por rechazar el llamamiento o esto es sólo para aquellos que fueron bautizados y luego se volvieron atrás? Si es esto último, entonces a mí me parece que cuando a uno lo llaman, su única opción es aceptarlo y tener éxito. Pero en este caso, ¿para qué contar el costo?





