Mantener el enfoque en las metas que nos fijamos requiere pensar, hablar y actuar conforme a ellas, de manera constante.

Hace más de 8 años, cuando mi suegro vio claras intenciones de matrimonio entre mi y su hija mayor, tomó un pedazo de papel y escribió tres cosas que quería decirme, antes de que yo siguiese adelante con esa gran meta. Me gustaría escribir que este papel llevaba buenos y cálidos deseos, de parte del suegro, para su futuro yerno peruano, pero en realidad eran advertencias serias para alguien extraño a la cultura alemana.
Lo que decía el papel
Mi suegro, un alemán que no le gustaba, en ese entonces, hablar algunas palabras en español, me invitó a sentarme en la sala de su casa, frente a frente, cada uno en un sillón. Él sacó de su bolsillo un papel donde había escrito tan solo tres líneas y me lo entregó en mi mano. Eran oraciones cortas pero poderosas. El papel estaba tan arrugado que cuando lo recibí pensé: ¿cuánto tiempo lo había guardado en su bolsillo? Con su forma de hablar nerviosa, y sabiendo que yo no hablaba el idioma alemán en ese entonces, se propuso leer las oraciones en voz alta para mí:
- Deutschland ist kalt (Alemania tiene un clima frío)
- Der Deutsche ist pünktlich (El hombre alemán es puntual)
- In Deutschland gibt es Rassismus (En Alemania existe el racismo)
Yo, de 24 años de edad en aquel momento, consideré lo que mi suegro estaba leyendo como una amenaza, pero con el tiempo he logrado encontrar en ese mismo papel un gran desafío para el carácter cristiano.
Desafío número 1: El frío alemán
He pasado la mayor parte de mis 33 años viviendo en climas cálidos. Los climas fríos no son muy amigables conmigo, porque activan mis alergias respiratorias, o al menos así lo pensaba hasta que no tuve otra opción más que enfrentarme a temperaturas menores a los -13°C.
Cada día antes de salir a la calle me vestía con varias prendas de ropa abrigadora, procuraba llevar un termo con agua caliente en mis manos para calentarme, y adoptaba una mentalidad positiva. En más de una ocasión sentí tanto frío en mis dientes y en mis huesos que empecé a desanimarme, pero luego recordaba aquel papel arrugado y me llenaba nuevamente de valor.
¡No podía rendirme!
Pienso que pasar por esa hazaña cada día, hizo que mi cuerpo se acostumbrara al frío. Desde luego no me convertí en una criatura invernal, aun me resfrío en ocasiones durante climas o temporadas frías. Pero puedo escribir con certeza, que mi actitud respecto a los climas fríos cambió, gracias a esta experiencia. Además, ya no sufro de tantas alergias como antes.
- Enfoque en la meta: soportar el frío alemán
- Aprendizaje: mantener una mentalidad positiva puede ser de mucha utilidad para ayudarnos a ser constantes en nuestras metas.
- Escrituras para reflexionar acerca de ser constantes en mantener una mentalidad positiva: Filipenses 4:8: “Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si algo digno de alabanza, en esto pensad”.
Proverbios 17:22: “No hay mejor medicina que tener pensamientos alegres. Cuando se pierde el ánimo, todo el cuerpo se enferma (versión Traducción en lenguaje actual)”.
Proverbios 4:23: “Ante todo, cuida tus pensamientos porque ellos controlan tu vida (versión Palabra de Dios para Todos)”.
Desafío número 2: la puntualidad
En algunos países la puntualidad se puede ver como algo flexible… pero en otros no. Antes de vivir en Alemania crecí escuchando y practicando frases populares como “más vale tarde que nunca” o “la intención es lo que cuenta”. La repetición de estos comportamientos en la sociedad me hizo creer en ello como si fueran aforismos culturales. La realidad me golpeó con fuerza en la cara cuando descubrí que en Alemania las cosas no funcionan así.
Pronto descubrí que todas las citas o reuniones tienen un horario específico. El trabajo, la consulta médica, hasta el transporte público tiene horario fijo. Si hablaste sin pensar bien en el tiempo que tardarías en llegar a algún lugar y no cumples, los demás se encargarán de que tú nunca lo olvides, dalo por hecho.
La puntualidad nunca era mi fuerte, y solía encontrar refugio en sólo disculparme por ello (Le invitamos a leer: ¿Es la puntualidad sólo un tema de cultura?). Sin embargo, ver esta carencia en mi carácter con total claridad me ayudó a entender que la puntualidad no es un tema cultural, sino un tema de honestidad que todo cristiano debe esforzarse por cumplir.
Cuando somos puntuales a las reuniones, al trabajo y en la vida en general, le mostramos a las demás personas qué tan confiables y responsables somos. Al contrario, si solemos llegar tarde a estas reuniones, mostramos falta de organización de nuestro tiempo, estamos diciendo que nuestro tiempo vale más que el de los demás. Como lo dijo Horace Mann, escritor y político estadounidense: “La informalidad en atender una cita es un claro acto de deshonestidad. Igual puedes robar el dinero de una persona si robas su tiempo”.
- Enfoque en la meta: ser puntual
- Aprendizaje: mantener una comunicación honesta acerca del tiempo que tardaremos en cumplir nuestros compromisos o en llegar a las reuniones, refleja consideración por los demás.
- Escrituras para reflexionar acerca de ser constantes en cumplir con los tiempos establecidos: Proverbios 21:5 (compare con Proverbios 10:4): “Los pensamientos del diligente ciertamente tienden a la abundancia; mas todo el que se apresura alocadamente, de cierto va a la pobreza”.
1 Corintios 14:40: “pero hágase todo decentemente y con orden.”
Desafío número 3: Si no te ves como un alemán, intenta parecer un buen alemán
Los dos desafíos anteriores dependen de uno mismo y son modificables. Se puede desarrollar una mentalidad positiva y practicar una comunicación honesta, ordenada y respetuosa acerca de nuestro tiempo y el de los demás, con el propósito de alcanzar nuestras metas. Pero no puedes cambiar la forma de pensar de otras personas acerca de lo que tu color de piel significa para ellos.
Cuando me di cuenta que miradas de desaprobación apuntaban hacia mí y voces murmuraban en silencio acerca de mi origen racial, me sentí deprimido. Cuando quise hablar acerca de ello con alguien para que me consolara, me acordé de una frase muy poderosa que había encontrado en una hoja de papel pegada en la pared de una oficina. La frase decía: NICHT KLAGEN, KÄMPFEN! Traducido al español esto significa: ¡No te quejes, lucha!
Mi enfoque cambió desde ese momento y dejé de considerarme una víctima de racismo. Si no podía verme como un alemán, entonces decidí que debía parecer un buen alemán, en parte, hablando el idioma alemán. El objetivo sí era alcanzable. Empecé a practicar constantemente las palabras que había aprendido, luego pasé a expresar frases cortas, para después lograr mantener conversaciones con otras personas. Cometí muchos errores en ese proceso, pero me di cuenta que las personas que me escuchaban apreciaban mis esfuerzos por comunicarme con ellos, y eso abrió puertas para hacer algunas buenas amistades.
- Enfoque en la meta: superar el racismo
- Aprendizaje: mantener una actitud de esfuerzo constante por mejorar nuestra relación con todos, incluyendo, en algunos casos, personas difíciles de tratar. Esto puede ayudarnos a aplanar el camino hacia nuestras metas.
- Escrituras para reflexionar acerca de ser constantes en luchar contra las adversidades de la vida: Romanos 12:21: “No seas vencido de lo malo, sino vence con el bien el mal”.
Filipenses 4:13: “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece”.
Isaías 41:10: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia”.
Los desafíos son oportunidades
Cada vez que recuerdo el tiempo que viví en Alemania y los desafíos que me tocó vivir en ese país, me alegro de haber tenido la oportunidad de ver con claridad deficiencias en mi carácter que antes no podía ver.
Mantener el enfoque correcto en nuestras metas y superar desafíos constantemente puede ser una tarea difícil para muchas personas. Lo es para mí hasta el día de hoy. Pero sé que esto es posible pidiéndole ayuda a Dios y esforzándonos constantemente por desarrollar su carácter. Si usted está buscando más ayuda para superar los desafíos de la vida, puede encontrarla en nuestros artículos: Siete claves para superar las pruebas de la vida y 7 formas de mantenerse positivos en la adversidad.
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