¿Cuál es nuestra perspectiva de los días de Panes Sin Levadura?
Con cuanta frecuencia pensamos acerca de la “fiebre de la fiesta” a medida que nos aproximamos a la temporada de fiestas santas? Pero no me estoy refiriendo a la Fiesta de Tabernáculos; estoy hablando acerca de los días de Panes Sin Levadura. ¿Nos entusiasma la idea de anticipar estos siete días concentrando nuestros esfuerzos en sacar el pecado fuera de nuestra vida y acercándonos a Dios? ¿Vemos esto como una experiencia positiva, maravillosa? ¿Pensamos que esta semana de auto-disciplina en cuanto a abstenernos de levadura es algo que sentimos como una esclavitud o la reconocemos como la buena vida?





