Una parte desértica en el sur de África es conocida como Kalahari (La Tierra de la Sed). Esta tierra reseca fue una vez un lugar de lagos y ríos, y como consecuencia fue una de las zonas más húmedas de África. Con el tiempo el clima fue cambiando y el exuberante paisaje se fue convirtiendo en un desierto de arena. Algunas especies vivas todavía permanecen, pero con mucho esfuerzo. Los habitantes de la región deberán adaptarse o se extinguirán.





