Una vez más, mi esposa María Herlinda y yo hicimos un viaje a Nicaragua y Costa Rica. Quisimos llegar hasta la ciudad de Panamá pero había un bloqueo y no nos dejaron pasar de la frontera.
Salimos de San Salvador el día 1 de febrero a la una y media de la tarde, después de dos horas de retraso, porque el bus tenía un problema. Llegamos a Nicaragua a las dos de la madrugada. Habíamos hecho la reservación de hotel con anticipación, pero todo el hotel estaba ocupado. A esa hora nos enviaron a otro, que ellos contactaron.





